30 sept. 2014

Neo Noé

Aquí estoy como un genio encerrado en su lámpara mágica,
o como una carta en una botella en el medio del océano.
En mi cubo de madera y metal se oye una balacera
de gotas que golpea sin piedad las latas de zinc de mi rancho.
Parece que Dios volvió a sus caprichos de juventud y está enviando
un segundo diluvio universal, esta vez yo seré un Noé más práctico.
Nada de traerme unos apestosos animales ni a mi doña
Prefiero comer mierda solo
Olvidar mi occidentalismo y ser más nórdico

(Ósea, jugármela como un vikingo).