17 jun. 2010

amanda ....




Amo estar en la ciudad en las noches de verano, su brisa fría en mi rostro, sus calles recién mojadas por una leve lluvia me hace marchar con cierta aurora de misticismo. Últimamente he aumentado mis caminatas nocturnas, en la ciudad siempre hay lugares llenos de gente a pesar de las altas horas de la noche, gente que desea olvidar su rutina, los problemas labores o simplemente salen a divertirse, reinan las sustancias alucinógenas y el alcohol, yo en cambio he sabido agudizar mis sentidos sin la ayuda de sustancias…
Paso aproximadamente una o dos horas en cualquier bar restaurante viendo a la banda de rock de turno, me siento y dejo pasar el tiempo ante mis ojos, en el escenario hay una banda del genero DREAM-ROCK, sus melodías llenan el antro de forma armoniosa y acogedoramente, las personas ven el espectáculo con un poco de desatención porque hablan, comen, fuman y ríen con sus amigos de mesa, el humo de cigarro me termina mareando y mejor salgo hacia la calle.
Ya un poco satisfecho, camino unos pocos metros hasta ver en la esquina de la cuadra otro puñado de chavales tomando y fumando en la calle ¿de donde sacaran tanto dinero para beber y fumar?...decido seguir bajando hasta encontrarme con un lugar que conecta mi pasado con mi presente: la cafetería de la esquina. En ese sitio fue cuando Salí por primera vez con Amanda, hablamos de tantas cosas, reímos tanto… de cierta manera la alegría de estos jóvenes me hace recordarla, siempre cuando estoy al frente de la cafetería mi cuerpo se enfría súbitamente ¿será que mi organismo extraña su calor?, su dulce vos aun esta en mi cabeza, nunca he oído una voz tan bella como la de Amanda… quizás, estas salidas nocturnas sea la forma agazapada de decirte “te extraño”….