1 jun. 2010

encontre un arlequin en el tren ...






Esta historia no es como muchas otras, les paso a dos chicos normales en un contexto normal, sumergidos en un mundo común y corriente. Era un hombre y mujer jóvenes, estudiantes pero en diferentes universidades, el la veía cuando marchaban rumbo a la estación de trenes de la capital, por cosas de la vida, ellos siempre coincidían en la misma hora cuando arribaban al vagón del tren. Cada cuatrimestre era lo mismo: el la miraba fugazmente entre sus lecturas de vanguardia , ella miraba al vacio con un extraño brillo en sus ojos, era una bella mujer con senos firmes, cabello corto como oro, poco cuidado pero precioso, ojos grandes llenos de vida y labios carnosos color rojo carmesí, su forma de vestir era peculiar, aceces rebasaba la excentricidad y llegaba al limite de la locura, el amaba esos rasgos visibles de la personalidad de ella, en sus mas bellos pensamientos el la veía como un bello arlequín perdido en la cuidad.

Un día, cuando volvía a repetir la misma rutina, la estación de hallaba casi vacía en su totalidad, solo ellos dos juntos con otros diez o quince pasajeros en un vagón para cien personas, ahora, gracia a la ausencia casi total de pasajeros en el vagón el podía examinar cada detalle de su bello arlequín, en definitiva era mujer atractiva, con dos senos firmes, unas piernas tonificadas y largas, manos pequeñas permanecían juntas como sosteniendo un pequeño bultico, cuando estaba en pleno orgasmo p}metal noto que la chica se levanto y fijo su mirada con la de el, su rostro se puso en en un rojo intenso, su estomago se contrajo violentamente, sentía que todo su cuerpo temblaba al mismo ritmo que latía su corazón frenéticamente, aun mas apenado se sintió cuando ella e inclino hacia y le sonrío tiernamente, parecía una niña viendo un animalito curioso, era la primera vez que el la tenia tan cerca… el quedo atrapado en la atracción mística, casi sexual de aquel ser tan bello que tenia antes sus ojos , las manos finas de ellas buscaron las manos fría y temblorosas del chico, ella de deposito el bultico que resguardaba con tanto esmero todo este tiempo, el sintió que el bultito poseía un calor muy acogedor y que tenia pulsaciones muy suaves, ella inmediatamente de dijo estas palabras casi en susurro al oído: “ tu me has descubierto, eres el primer chico en siglos que ve que mas allá de lo físico, tu sabes que mi naturaleza no es humana y pude leer que tu me llamabas en tus pensamientos con mi verdadero nombre: arlequín, ahora te doy mi corazón en tus manos para que, a igual que yo, busques a alguien especial para que podas dárselo” ..