25 jun. 2012

El hombre que soñó ser pequeño en las manos de una mujer.

¨Y entonces entro en tu mirada
Enceguecido por la claridad¨
Los Govinda

Los caminos de la ciudad de sterot posee una extraña magia cuando cae el sol, unas de las tantas noches fui testigo de lo que a continuación les contare:
Una noche, después de mi jornada laboral decidí caminar sin rumbo por la cuidad (actividad que hago cuando mi melancolía y desosiego nublan mis sobrios pensamientos), era una bella noche húmeda, las personas marchaban firmes y constantes hacia sus hogares. Ya un poco aturdido decidí pasar al parque para ver los arboles y oír el canto de los animales nocturnos cuando mi cuerpo agotado pedía descansar, miré una banca que estaba casi al frente de mi ser, en esa banca estaba sentada una bella mujer que por azar nuestras míralas se cruzaron, quizás por algún embrujo o misterioso poder cósmico me vi de repente sentado al lado de ella, su cabello corto, su dulce sonrisa y su chispearte mirada hacia que alucinara de tal forma que me mi en mis propias fantasías entre sus manos siendo yo muy chiquitito, su palma me serbia de cama por las noches y su mirada era el sol de cada mañana., sentí que en su inmensidad yo ya era parte, ella se mostraba como una madre patria la cual defendería con mi vida si fuera necesario por darme el sustento y abrigo que mi alma necesitaba. Cuando volví a la realidad la mujer ya no estaba, hasta el día de hoy no sé si fue real o no pero cada noche camino por ese mismo parque esperando que la magia la traiga de vuelta.