25 jul. 2012

Santa Elena ... patrona de lo surreal


El concepto de alma gemela no es están descabellado después de todo, la cuestión se resume en la concordancia por ambas partes de las afinidades y  pasiones, que amen intensamente las  cosas que los definan … cuando vuelvo a leer la historia de cómo Bradbury conoció a sus esposa mi corazón se conmueve ¨si pueden encontrar una persona para amar, que ame la vida tanto como ustedes atrápenla fuertemente y cásense con ella ¨, el gran escritor conoció a su esposa en una librería, la invito a un café y en ese momento se enamoro de los libros que la chica llevaba, a pesar de que ella era de familia rica por amor decidió hacer votos de pobreza para poder estar con el escritor que en aquel tiempo tenía un salario de tan solo 30 dólares , desde ese momento solo vivieron del amor .. Y de los libros.

En mi caso todo es muy distinto, desearía tener a alguien que ame tan fuertemente las cosas que yo amo, un secuas, un aliado, alguien que no tema decir sus deseos o mostrar sus verdadero sentir, que no reprima la locura de su alma por el miedo, ese maldito miedo que frena a muchas personas …  al final no me privo de las cosas que me gusta asistir pero la nube gris de la melancolía reina en mis pensamientos, la frase que se asoma en mi mente : ¨lo que le gustaría esto a mi amigo o amiga¨ me nublan el paisaje, mi falta de compañía se debe más a las circunstancias que por decisión propia, muchos han perdido la noción de lo bello, ya no disfrutan de los pequeños detalles, toda su energía vital se les va en planear y se olvidan del presente (de vivir), ya no hay aprecio por lo estético ¿será que nadie se percata que la dicha depende más de los pequeños momentos de placer espiritual-emocional-carnal y no tanto del status o otros elementos capitalistas?

Lo importante es invisible a los ojos… y se manifiestan en los detalles... es una lástima que ahora nadie tenga esa visión detallista.

 Todas las noches le rezo a Santa Elena de Port Lligar, me encuentro con ella en sueños místicos los cuales son el único medio en donde encuentro algo de consuelo, pero como desearía una Elena aquí cerca, ir por ella y que ella venga por mí, que le dé sentido a muchas cosas que simplemente no cuadran en mi existencia, que no me traiga ideales sino deseos y fantasías las cuales podamos cumplir.
Pero por mientras… seguiré asistiendo a las librerías…esperando que esta vez no estén vacías.

Dali: ¨Santa Elena de Port Lligar, 1956¨