31 may. 2010

fuego.




Todo fue tan repentino, nuestros científicos no pudieron explicar la extraña toxina que apareció esa maldita noche después de la caída del meteorito, la toxina poseía características únicas, al principio los científicos no le prestaron atención, pero, conforme avanzaba las investigaciones sucesos pocos usuales ocurrían, una noche –a la semana después de lo sucedido- hubo una explosión poco usual, el ruido alarmo a todos los empleados del edificio, cuando el personal de seguridad fueron al pasillo en donde ocurrió la explosión, vieron algo poco usual: un cuerpo humano carbonizado casi hecho cenizas, todo a su alrededor parecía haber sido envuelto en llamas … pero no había rastros de algún agenten externo de ignición aparente, el terror reino en todos los presentes en aquella extraña noche, la victima fue el profesor Nelson, un señor con aspecto duro y con las arrugas de un hombre ya entrado en años y con mucho estrés, el junto a dos científicos mas fueron los que estuvieron estudiando las propiedades que provenían del meteorito , a lo que le sucedió al profesor Nelson pareciera un caso de combustión espontánea humana, pero todo era algo atípico desde el principio … obviamente hubo personas que relacionaron el suceso con la toxina, muchos ya pensaban dejar la investigación, yo fui unos de los que mejor se fue, a los pocos días me entere que a los otros dos miembros del grupo investigativo les ocurrió la misma muerte horrible ….