28 mar. 2011

marinero ...


Los errores que uno comente por la juventud te pesan ya entrada la vejez, cuantas cosas rechace o aparte de mi vista por mi falta de apreciación, no supe valorar las cosas que el mar llamado destino atrajo a mis costas, el tesoro más grande estaba todo el tiempo frente a mis ojos, yo podía olerlo, tocarlo, saborearlo ..Pero por mi estupidez lo deje ir, un día el mar se lo llevo para nunca mas devolvérmelo…
Ahora me encuentro sin rumbo en mi embarcación, se aproxima una tormenta, los cielos rugen con bravura, las olas del mar amenazan estos leños viejos que forman mi barquito, pero yo me encuentro sin fuerzas, si ánimos, solo deseo que la furia y crudeza de esta tormenta ahogue mi tristeza, que se la lleve al fondo del mar (junto con mi cansado cuerpo)…