23 dic. 2011

Genética o motivación.


Hace unas semanas discutí con una amiga sobre si la genialidad era un asunto de genes o si era adquirida a través de la vivencias personales o la educación, es cierto que el caso de dicha amiga es admirable porque posee un gran talento para la pintura y dibujo (sin estudios académicos de por medio) pero tampoco se debe omitir un gran detalle: ella relata que en su familia ha existido otros miembros que han compartido esa cualidad, pero, no será que en el seno familiar exista una motivación para que eso ocurra independientemente de los genes?, desde niña (pienso yo) se le motivo a que desarrollara esa cualidad (motivar va mas allá de una ayuda académica, consiste en darle la confianza necesaria al niño para que el mismo siga delante), hace poco leí un artículo de un reconocido experto en educación llamado Fernando Alberca, el cual decía que para un buen aprendizaje solo se necesitaba el cariño y la motivación, el ponía como ejemplo el caso de Einstein el cual hasta su misma madre llego a creer que era un retrasado mental (Einstein llego a hablar por primera vez hasta los 9 años!), todo cambio ya en secundaria cuando un profesor le brindo el cariño y la motivación necesaria para que el adolecente Einstein creyera en el mismo, el profesor de historia hizo algo que nadie había hecho: le pidió a existen opiniones sobre los temas que veían en clase, eso basto para darle seguridad y motivación!.

Más adelante Alberca dice una frase que sustenta aun más mi forma de ver este tema: ¨el coeficiente de inteligencia es innato, permanece inalterable… y no sirve para nada. Lo determinante es la motivación!¨.

Si pues, decir que los genios son cosas de genes o variaciones genéticas proveniente de familias o razas suena para mi gusto como un cliché nazi, todos tenemos potencialidades las cuales canalizamos atreves del seno familiar o educacional.