22 may. 2011

Domingo lluvioso

El domingo se despertó bañado por una suave lluvia, lluvia que para mí ya no es algo sin significado desde los acontecimientos del día anterior, ahora la lluvia me recuerda a ti, las gotas en los cristales de mi ventanita que da hacia la calle me recuerda cuando posaste tu pequeña mano en aquel ventanal del teatro como deseando sentir las gotas que recorrían lentamente el cristal, parecías maravillada por la fuerte lluvia que limpiaba las calles y los techos de la cuidad … todo parece como algo tan lejano ya, como esa sensación que se siente cuando recuerdas un viejo sueño …


Sé que en pocas horas tendré que visitar la ciudad y los recuerdos vendrán a mí de forma casi mágica, cuando vea los pequeñitos charquitos de agua formados por la deformidad del pavimento recordare como, al final de la función de teatro nos fuimos caminando mientras jugábamos como un par de niños con los charquitos de agua … como niños nuevamente.


Que ironía, cosas tan simples y cotidianas se trasforman en significativas cuando la vives junto a las personas que quieres, pero aun nada ha logrado compararse con el placer que siento cuando te veo reír y cuando tus ojos bellos coinciden con los míos. No creo que en este mundo exista algo que semeje o iguale la belleza de tu mirada y la calidez de tu sonrisa.