26 abr. 2011

Autobús



Cuando viajas en un autobús rumbo al trabajo lo único que deseas es olvidar el hecho de que vas tarde, que si llegas tarde significaría una amonestación, una amonestación significaría una suspensión, una suspensión (que sería la tercera) significaría un inevitable despido.
Es fácil tratar de despejar la mente con esas sombras de mal augurio ya encima de uno. Resignado a viajar con el asiento de la par vacio (siempre trato de escoger los asientos más alejados y incómodos para tratar de ir solo), pero en contra de todo pronóstico y rutina veo con sorpresa que una joven atraviesa el mini ¨mar¨ de gente hasta llegar a tomar posición del asiento vecino mío, siento como su peso hace una pequeña modificación al equilibrio de mi cuerpo, la veo de reojo, noto que es una mujer joven de pequeña estatura, viste normal pero con cierta elegancia y originalidad, con un hermoso cabello corto color rubio, sus hermosos labios de seguro esconden una hermosa sonrisa, de repente me entra la idea loca de no incomodarla, trato de encogerme lo ms que puedo, de juntar mis dos largas piernas para así lograr que si ¨espacio vital¨ no sea invadido por mi presencia, me moría por tratar de entablar alguna especie de conversación con ella … en el momento de que maquinaba las mas estúpidas frases para romper el hielo ELLA me miro y me sonrió dulcemente, ambos habíamos llegado de manera inesperada a nuestros destinos …
No sé si ella estaba pasando por una situación similar a la mía, o si se sentía sola en esa mañana pero ese gesto de cariño esporádico cambio mi mañana de forma radical, sus ojos bellos, boca con labios suaves y dulces hacia perfecta armonía con su bello rostro… con ese gesto que no sé si es ya natural de ella me hiso sentir como una persona de nuevo.

continuara .....