9 oct. 2011

Hasta por fin pude ver Dr. Strangelove.



Bueno, la calidad, fotografía y muchos otros elementos cinematográficos desconocidos por la ignorancia de quien escribe estas líneas son excelentes, la temática que en resumidas cuentas es una sátira de la paranoia conspiratoria que existía en la época de la guerra fría es la materia prima del film el cual aun sigue siendo contemporánea muy a pesar de que el contexto socio cultural ya haya sido superado pero no los elementos (mismo elementos, otros actores), quizás sea una prueba de que el tiempo es un circulo en el cual la humanidad está destinada a recorrer su perímetro por toda la eternidad …




“Dr. Strangelove es una comedia muy inteligente, pero no es un film que haga reír. Lo triste del tema es que muchos personajes que deambulan por el film deben ser ciertos, y eso impide la carcajada. Es una comedia que funciona a nivel cerebral, como los filmes de Wes Anderson. Ciertamente hay momentos que uno disfruta más que otros, como el mítico diálogo de Mirkin Muffley con el premier ruso, o la caída de la bomba con el Mayor Kong cabalgándola como si fuera un rodeo, escenas que ya pertenecen a los anales del cine (curiosamente el personaje de Kong debería haber sido el cuarto papel que debía interpretar Sellers, pero por un capricho del divo, simuló tener una pierna quebrada para escapar del autoritarismo de Kubrick durante el rodaje). Pero en general, el tono es muy oscuro, demasiado para sonreír con los diálogos. Posiblemente sea porque uno ve un desfile de necios con poder, y eso resulta ser un tema atemporal, tal como pasa actualmente con la posguerra en Irak y la política expansionista de Bush. Es un film implosivo, donde todos los personajes se encuentran en estado de histerismo contenido - especialmente las tomas en el salón de guerra -, y que posa una mirada despiadada sobre los personajillos que ilustra. Pero todo resulta ser demasiado cínico como para ser gracioso.” Fuente: http://www.sssm.com.ar/arlequin/dr-strangelove.html